231 hadiths
De 'Aisha,que Allah esté complacido con ella, dijo que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: "Quien ame encontrarse con Al-lah, Al-lah ama encontrarse con él. Y quien deteste encontrarse con Al-lah, Al-lah detesta encontrarse con él".Entonces dije:"Oh Mensajero de Allah, ¿Se refiere a detestar la muerte? Pues todos nosotros detestamos la muerte". Dijo: "No es eso. Si no que al creyente si se le anuncia la misericordia de Allah, su satisafacción para con él y su yannah (paraíso) entonces ama encontrarse con su Señor, y Allah ama encontrarse con él. Y ciertamente al incrédulo, si se le anuncia el castigo de Allah y su ira (para con él), detesta encontrarse con Allah y Allah detesta encontrarse con él".Registrado por Muslim
De Ali Ibn Abu Talib, que Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, cuando se disponía a rezar, decía: “Dirijo mi rostro hacia Él, Creador de los cielos y de la Tierra, con plenitud. Yo no estoy entre aquellos quienes asocian (a otros con Al-lah el Altísimo). Verdaderamente, mi oración, mi adoración, mi vida y mi muerte pertenecen a Al-lah, Señor de los mundos, Único y sin asociado. Con esto yo fui ordenado y yo estoy entre los musulmanes (aquellos que se someten ante Al-lah). ¡Oh Al-lah! Tú eres el Rey, no hay dios salvo Tú. Tú eres mi Señor. Yo soy tu esclavo. He sido injusto con mi alma. Yo admito todos mis errores y pecados. ¡Oh Al-lah! Perdona todos mis pecados. No hay nadie que pueda perdonar los pecados salvo Tú. ¡Oh Al-lah! Guíame hacia los mejores valores morales. No hay mejor guía que Tú. ¡Oh Al-lah! Líbrame de los malos valores morales. Nadie mejor que Tú me pude librar de ellos. Yo te respondo. Mi placer es Contigo. Toda la bondad está entre tus manos. La maldad no es tuya. A ti yo pertenezco y a Ti me vuelvo. Bendito Seas. Tú eres el Altísimo. Busco Tu perdón y me arrepiento ante Ti”. Cuando se inclinaba en postura de genuflexión, decía: “¡Oh Al-lah! Ante Ti me inclino. En Ti yo creo. A Ti me someto. ¡Oh Al-lah! Mi oído está entregado plenamente a Ti, así como mi vista, mi cerebro, mis huesos y mis nervios”. Después de levantarse de la genuflexión, continuaba: “¡Oh Nuestro Señor! A Ti es debida toda la alabanza, tanta como para que llene los cielos, la tierra, cuanto se halle entre ellos y cuanto llene la distancia que Tú desees”. Al postrarse, decía: “¡Oh Al-lah! A Ti yo me postro. En Ti yo creo. A Ti yo me someto. Mi cara se postra ante Ti, que eres quien la creó; le dio forma y abrió su oído y su vista. Bendito sea Al-lah, el mejor de los Creadores. De lo último que dice en la última sentada, entre el testimonio de fe (atachahud) y el punto final de la oración (taslim): “Perdóname por lo que he cometido y por lo que vaya a cometer, por lo que haya ocultado, por lo que he manifestado, por mi dejadez o negligencia y por lo que Tú conoces mejor que yo. Tú eres quien adelanta y quien retrocede. No hay dios salvo Tú.Registrado por Muslim
De Ibn Abbas, que Al-lah esté complacido de ambos, que el Mensajero, Al-la le bendiga y le dé paz, cuando se levantaba a realizar el rezo de la vigilia (tahayyud), decía: “¡Oh nuestro Señor! Para Ti es la alabanza, Tú eres el Sustentador de los cielos y de la Tierra (Al-lahumma laka al-hamdu, Anta qayyimu asamawaati wal ardi). Tuya es la alabanza, Tú eres el Señor de los cielos y de la Tierra y lo que en ellos existe (Al-lahumma laka al-hamdu, Anta rabbu asamawaati wal ardi wa man fii hinna). Tuya es la alabanza, Tú eres la Luz de los cielos y de la Tierra y lo que en ellos existe (Al-lahumma laka al-hamdu, Anta nuuru asamawaati wal ardi wa man fii hinna). Tú eres la Verdad, tu palabra es la verdad, tu promesa es verdadera, tu encuentro es cierto, el Paraíso es real, el Infierno es real y la Hora Final es verdad (Anta al-Haq, wa qawluka al-Haq, wa waaduka al-Haq, wa liqauka al-Haq, wa al-yanatu haqqun, wa an-naaru haqqun, was as-sa'atu haqqun). ¡Oh Allah! A Ti me someto, en Ti he creído y a Ti he vuelto arrepentido, por Ti he discutido y a Ti he vuelto para juzgar. Entonces perdóname por lo que he cometido y por lo que vaya a cometer, por lo que haya ocultado, por lo que he manifestado y por lo que Tú conoces mejor que yo. No hay dios salvo Tú (Al-lahumma laka aslamtu, wa bika amantu, wa 'aleika tawakaltu, wa ileika jasamtu, wa bika hakamtu. Fa-agfir lii maa qaddamtu, wa maa ajartu, wa asrartu, wa aalantu, wa maa Anta aalamu bihi minni. La ilaha illa Anta)”.Registrado por Al-Bujari y Muslim
Laqīt ibn Sabrah (que Al-láh esté complacido con él) informó: Yo era el líder de la delegación de Banu al-Muntafiq o entre tal delegación, que vino al Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él). Cuando llegamos, no lo encontramos en su casa. Encontramos allí a Aisha, la Madre de los Creyentes. Ella ordenó que nos prepararan un plato llamado Jazīrah y así fue. Y se nos presentó una bandeja con dátiles. Entonces, el Mensajero de Al-láh (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) vino y preguntó: "¿Le han servido? o ¿Habéis comido algo?" Respondimos: "Sí, Mensajero de Al-láh", mientras estábamos sentados en compañía del Profeta, un pastor de repente condujo su rebaño de ovejas al redil. Tenía con él un cordero recién nacido. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él) le preguntó: "¿Qué trajo, oh fulano?" Respondió: "Una oveja". Dijo: "Dególlanos una oveja en lugar de ella". Luego, dijo: "No creas que lo estamos sacrificando por ti. Tenemos cien ovejas y no queremos que su número aumente. Por eso, cada vez que nace una oveja, sacrificamos una oveja en su lugar". Dije: "Oh, Mensajero de Al-láh, tengo una esposa que habla mal". Dijo: "Entonces divorciate de ella". Dije: "Oh Mensajero de Al-láh, hemos estado juntos por mucho tiempo y tengo hijos de ella". Dijo el profeta: "Entonces, aconséjale. Si hay bondad en ella, ella cumplirá. Y no atices a tu esposa como a tu esclava". Dije: "Oh Mensajero de Al-láh, dime algo sobre la ablución". Dijo: “Realiza la ablución a fondo, pasa los dedos mojados entre los dedos de las manos y de los pies, y aspira profundamente el agua por la nariz a menos que estés ayunando”.Registrado por Ibn Mayah - Registrado por Al-Tirmidhi - Registrado por An-nsaa'i - Registrado por Abu-Dawud - Registrado por Ahmad - Registrado por Ad-darimi
Narró Abu Bakra -Al-lah esté complacido con él- que el Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciiones de Al-lah sean con él- dijo: “Ciertamente el tiempo ha estado girando y ha vuelto a la forma y estado que tenía el día que Allah creó los Cielos y la Tierra: El año tiene doce meses, de ellos, cuatro son sagrados, tres consecutivos, Dhul Qaada, Dhul Hiyya y Muharram. Y después Rayab Mudara, el que se halla entre Yumadi y Shaaban. ¿En qué mes estamos?”, preguntó. Respondimos: “Al-lah y su Mensajero lo saben mejor”. Él se mantuvo en silencio hasta el punto de que creímos que lo iba a llamar por otro nombre. Luego dijo: “¿Acaso no es Dhul Hiyya?”. Respondimos: “Efectivamente.” Preguntó de nuevo: “¿qué lugar es este?”. Respondimos: “Al-lah y su Mensajero lo saben mejor”. Él se mantuvo en silencio hasta el punto de que creímos que lo iba a llamar por otro nombre. Luego dijo: “¿Acaso no es Meca?”. Respondimos: “Efectivamente.” Preguntó de nuevo: “¿qué día es hoy?”. Respondimos: “Al-lah y su Mensajero son lo saben mejor”. Él se mantuvo en silencio hasta el punto de que creímos que lo iba a llamar por otro nombre. Luego dijo: “¿Acaso no es el Día del Sacrificio?”. Respondimos: “Efectivamente.” Él dijo: “Su sangre, su dinero y honor son sagrados (inviolables) para ustedes, como es sagrado este día, lugar, y este mes. Y encontrarán a su Señor y los preguntará por sus acciones. No se vuelvan después de mí incrédulos, y que unos de ustedes degüellen a otros. Y el que está presente que informe al ausente de cuanto haya oído y entendido y que tal vez lo entienda mejor que quien lo oyó directamente de mí”. Después preguntó dos veces: “¿Acaso no he hecho llegar el mensaje?”. Respondimos: “efectivamente los has hecho”. Él dijo: “Oh Al-lah, sé testigo de ello”.Registrado por Al-Bujari y Muslim
Narró Aisha -Al-lah esté complacido con ella-: “¿Acaso no quieren que los hable del Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- y de mí?” Dijimos: “sí”. Dijo: “En la noche que le tocaba al Mensajero de Al-lah -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- cohabitar conmigo, él se giró y dejó su manto, se descalzó y dejó sus sandalias en lugar donde pone sus pies. Luego, extendió el extremo de su izar (tela con la que cubría el tronco inferior del cuerpo) y se recostó. Permaneció recostado solamente el tiempo justo en que creía que yo ya estaba dormida. Así que tomó poco a poco su manto, se calzó las sandalias, abrió la puerta, salió y la cerró muy despacio. Yo tomé mi túnica, me cubrí la cabeza y las partes del cuerpo, utilicé mi izar para camuflarme y salí a su paso. Le seguí hasta llegó a Al-Baqi (el cementerio de Median donde moran los compañeros del Mensajero). Al llegar se detuvo y estuvo un tiempo largo detenido en pie. Luego levantó las manos tres veces y giró para volver. Yo me giré para volver igualmente. Él apresuró el paso y yo me apresuré también; corrió a trote ligero y yo hice lo mismo; comenzó a correr a pasos largos y así hice yo hasta adelantarme a él y entré en la casa antes que él lo hiciera. Nada más recostarme entró él. Me dijo: “¿Qué te sucede, Aisha, que tiene la respiración acelerada?” Dije: “No me sucede nada”. Dijo él: “¿Me lo vas a decir o me lo dice El Afectuoso y El que todo lo sabe (Al-lah)?” Dije: “Mensajero de Al-lah, eres para mí como un padre y una madre” y se lo dije. Me dijo: “¿Acaso eras tú esa sombra negra que he visto delante de mí?” Dije: “Sí”. Él me propinó un golpe en el pecho que me dolió. Luego dijo: “¿Crees que Al-lah y su Mensajero van a ser injustos contigo?” Ella dijo: “¿Todo cuanto oculte la gente Al-lah lo sabe? Efectivamente”. Él dijo: “Vino a verme el Ángel Gabriel en el momento que viste y me llamó, pero por respeto a ti no entró en el hogar, puesto que no podría entrar en ese lugar habiéndote tú despojado de tu ropa. Yo pensé que ya estabas dormida y no quise levantarte, temiendo que sientas miedo de estar sola en la oscuridad. Gabriel me dijo: ‘Tu Señor te ordena acudir al cementerio del Baqi’ y pedir perdón por los que ahí moran’”. Dijo ella: “¿Qué les puede decir, Mensajero de Al-lah?” Él le dijo: “Di: ‘la paz sea con los que habitan esta morada de entre los creyentes y musulmanes. Oh Al-ah, colma con tu misericordia los que hayan perecido y los que aún están por morir. Si Al-lah quiere, seguiremos sus pasos”.Registrado por Muslim