126 hadiths
Narró Aisha -Al-lah esté complacido con ella-: hubo en eclipse en la época del mensajero de Alah -la paz y las bendiciones sean con él- por lo que él rezó con las personas, prolongó mucho su posición de pie, después se inclinó y prolongó la inclinación, después se levantó y prolongó la posición estando de pie -distinto a la primera posición- después se inclinó y prolongó la inclinación -aparte de la primera inclinación- después se postró y prolongó la postración, después hizo en la segunda rakaa lo mismo que había hecho en la primera, después finalizó, y el sol estaba brillando de nuevo, habló a las personas, alabó y glorificó a Alah y dijo: "En verdad que el sol y la luna son signos de Alah, no se eclipsan por la muerte de alguien ni su nacimiento, si presencian un eclipse suplíquenle a Alah, glorifíquenlo, recen y den caridad, después de esto dijo: Nación de Mohammad, por Alah nadie se indigna más que Alah cuando un siervo o sierva de Alah fornica, nación de Mohammad, por Alah si supieran lo que yo se reirían poco y llorarían mucho" en otra narración: "Completó cuatro rakaat (inclinaciones) y cuatro postraciones".Registrado por Al-Bujari y Muslim
Narró Abu Huraira que Al-láh esté complacido con él- que el Mensajero de Al-láh -que la paz y las bendiciones de Al-láh sean con él- dijo: “Si se pone a un imám es para seguirle, si dice el takbir (Al-láhu Akbar), diganlo después de él, y si hace la genuflexión, háganla después de él, y si dice: ‘¡Al-láh escucha a quien Le alaba! (Samiaa Al-láhu li man hamidah), digan: ‘¡Señor nuestro para Ti son las alabanzas! (Rabana wa laka al-hamd), y si se prostra, prostrense con él, y si ora sentado, oren sentados.”Registrado por Al-Bujari y Muslim
De Ali Ibn Abu Talib, que Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero, Al-lah le bendiga y le dé paz, cuando se disponía a rezar, decía: “Dirijo mi rostro hacia Él, Creador de los cielos y de la Tierra, con plenitud. Yo no estoy entre aquellos quienes asocian (a otros con Al-lah el Altísimo). Verdaderamente, mi oración, mi adoración, mi vida y mi muerte pertenecen a Al-lah, Señor de los mundos, Único y sin asociado. Con esto yo fui ordenado y yo estoy entre los musulmanes (aquellos que se someten ante Al-lah). ¡Oh Al-lah! Tú eres el Rey, no hay dios salvo Tú. Tú eres mi Señor. Yo soy tu esclavo. He sido injusto con mi alma. Yo admito todos mis errores y pecados. ¡Oh Al-lah! Perdona todos mis pecados. No hay nadie que pueda perdonar los pecados salvo Tú. ¡Oh Al-lah! Guíame hacia los mejores valores morales. No hay mejor guía que Tú. ¡Oh Al-lah! Líbrame de los malos valores morales. Nadie mejor que Tú me pude librar de ellos. Yo te respondo. Mi placer es Contigo. Toda la bondad está entre tus manos. La maldad no es tuya. A ti yo pertenezco y a Ti me vuelvo. Bendito Seas. Tú eres el Altísimo. Busco Tu perdón y me arrepiento ante Ti”. Cuando se inclinaba en postura de genuflexión, decía: “¡Oh Al-lah! Ante Ti me inclino. En Ti yo creo. A Ti me someto. ¡Oh Al-lah! Mi oído está entregado plenamente a Ti, así como mi vista, mi cerebro, mis huesos y mis nervios”. Después de levantarse de la genuflexión, continuaba: “¡Oh Nuestro Señor! A Ti es debida toda la alabanza, tanta como para que llene los cielos, la tierra, cuanto se halle entre ellos y cuanto llene la distancia que Tú desees”. Al postrarse, decía: “¡Oh Al-lah! A Ti yo me postro. En Ti yo creo. A Ti yo me someto. Mi cara se postra ante Ti, que eres quien la creó; le dio forma y abrió su oído y su vista. Bendito sea Al-lah, el mejor de los Creadores. De lo último que dice en la última sentada, entre el testimonio de fe (atachahud) y el punto final de la oración (taslim): “Perdóname por lo que he cometido y por lo que vaya a cometer, por lo que haya ocultado, por lo que he manifestado, por mi dejadez o negligencia y por lo que Tú conoces mejor que yo. Tú eres quien adelanta y quien retrocede. No hay dios salvo Tú.Registrado por Muslim