64 hadiths
Narró Aisha, Al-lah este complacido de ella: "Nunca tuve celos de ninguna esposa del Mensajero de Al-lah como los tuve de Jadiya, Al-lah este complacido con ella, por la multitud de veces que la mencionaba el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a pesar de que no alcancé conocerla. En algunas ocaciones cuando degollaba ovejas, las cortaba en pedazos y mandaba algunos a las amigas de Jadiya, así que a veces le decía: Parece que no existe otra mujer en este mundo más que Jadiya, y él contestaba: Ella fue y fuea (y comenzaba a contar sus características), y de ella Al-lah me dio los hijos. En Otro relato: Cuando degollaba ovejas, mandaba lo suficiente a las amistades de Jadiya. Y en otro relato: Que cuando degollaba ovejas, decía manden esto a las amistades de Jadiya. Y otro relato: Que Halat Bint Juwailid, la hermana de Jadiya, pidió permiso y su forma de pedirlo es semejante a su hermana, por esto lo hizo recoradr a Jadiya, y le gustó escucharlo, y dijo: Oh, Al-lah, esta es Halat Bin Juwailid.Todas las narraciónes son registrados por Al-Bujari y Muslim
De Abdullah Ibn Umar, Al-lah esté complacido con ambos, que se encontró con un campesino en el camino hacia Meca. Abdullah Ibn Úmar lo saludó y lo montó sobre un burro que él montaba y le dio el turbante con el que se cubría la cabeza. Dijo Ibn Dinar: ‘Y le dijimos nosotros: ¡Qué Al-lah te bendiga! Son campesinos y se conforman con poco y tú le diste mucho’. Abdulah Ibn Umar dijo: ‘El padre de este hombre era amigo de Umar Ibn Al Jattab (su padre), Al-lah esté complacido con él. Y yo he oído decir al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz: ‘La más virtuosa de las acciones es aquella que hace un hombre con los parientes de quien era amigo de su padre’”. En otro relato, de Abdullah Ibn Dinar que Abdullah Ibn Úmar, Al-lah esté complacido con ellos, que éste cuando partía hacia La Meca, llevaba consigo un burro sobre el que descansaba cuando se cansaba de la montura del camello. De igual modo, llevaba un turbante con el que se protegía la cabeza. Un día iba montado sobre el burro y se encontró en su camino hacia La Meca con un campesino. Abdullah Ibn Úmar le preguntó: ‘¿Acaso no eres fulano?’ El hombre respondió afirmativamente. Ibn Úmar le dio el burro que montaba y le dijo: ‘Móntalo’. También le dio su turbante y le dijo: ‘Protege tu cabeza con él’. Algunos amigos de Abdullah le dijeron: ‘¡Qué Al-lah te perdone! ¿Le diste a un campesino un burro sobre el que descansabas y tu turbante con el que te protegías la cabeza? Él les respondió: ‘He oído decir al Mensajero de Al-lah, Él le bendiga y le dé paz: ‘La más virtuosa de las acciones es aquella que hace un hombre con los parientes de quien era amigo de su padre’. Y el padre de aquel campesino era amigo de su padre Umar, Al-lah esté complacido con él.Registrado por Muslim