TopicLa doctrina Islámica
135 hadiths
135 hadiths
De Abu Wáqid Al Háriz Ibn Auf, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, mientras se hallaba sentado en la mezquita con la gente a su alrededor, se presentaron tres hombres: Dos de ellos se acercaron al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y uno se marchó. Los dos que se acercaron se detuvieron ante el círculo del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y uno de ellos vio un hueco (espacio) en el círculo y se sentó con ellos; y el otro se sentó detrás de ellos. En cuanto al tercero, se dio la vuelta y se marchó. Cuando terminó el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, les dijo a los allí reunidos: ‘Les informaré acerca de los tres hombres: Uno de ellos fue a refugiarse en Al-lah, y Al-lah lo refugió; al otro le dio vergüenza (de apretujarse entre la gente) y a Al-lah le dio vergüenza de él; y en cuanto al tercero, se apartó (por soberbia) y Al-lah se apartó de él’”.Registrado por Al-Bujari y Muslim
De Yazíd Ibn Hayyan, que dijo: “Partimos Husein Ibn Sabra, Amru Ibn Muslim y yo hacia la casa de Zaid Ibn Arqam, Al-lah esté complacido de él. Y cuando estuvimos todos sentados le dijo Husein: ‘¡Zaid, verdaderamente tú has encontrado mucho bien! Has visto al Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Has oído sus dichos. Has luchado junto a él y has rezado tras él. Pues como verás Zaid, realmente, tú has encontrado mucho bien!’ ¡Háblanos, entonces, de lo que has oído del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él!. Dijo: ‘¡Sobrino! ¡Por Al-lah! que he envejecido mucho, mi época ha pasado y he olvidado parte de lo que había memorizado del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Así pues, aquello de lo que les hable, aceptenlo. Y de lo que no les hable, no me lo exijan.’ Después dijo: ‘Un día se puso en pie entre nosotros para hablarnos el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, en un lugar situado entre Meca y Medina en el que había un bosquecillo y en él una fuente con el nombre de Jummán. Comenzó dando alabanzas y ensalzando a Al-lah. Y exhortó a la gente a que obedecieran a Al-lah, que Le tuvieran siempre presente y Le recordasen. Después dijo: ‘¡Oh hombres! Yo soy humano y se acerca la venida de un enviado de mi Señor (el ángel de la muerte) que me llevará ante Él y moriré. Les dejo dos cosas de gran peso: la primera el Libro de Al-lah que contiene la guía y la luz. Pónganlo en práctica y aferrense a él.’ Estimuló el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a desear el Libro de Al-lah y a practicarlo. Después dijo: ‘Y la segunda, tengan respeto por la familia de mi casa. Os recuerdo, por Al-lah, a la familia de mi casa, os recuerdo, por Al-lah, a la familia de mi casa.’ Y le dijo Husein: ‘¿Y quién es la familia de la casa del Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él,? ¡Oh Zaid! ¿Es que no son sus esposas la familia de su casa?’ Dijo: ‘Sus esposas son de la familia de su casa. Sin embargo, la familia de su casa son más que eso. Pues, también son a todos los que se prohibió vivir del zakat.’ Dijo: ‘¿Y quiénes son?’ Dijo: ‘Son Banu Ali, Banu Aquil, Banu Yaafar y Banu Abbás.’ Preguntó: ‘¿A todos ellos se les ha prohibido vivir del zakat?’ Dijo: ‘¡Sí’!” Lo relató Muslim. Y en otro relato: “¿Es que no os he dejado dos cosas de gran peso? Una de ellas el Libro de Al-lah, que es la cuerda de Al-lah. Quien lo sigue está en la guía recta y quien lo deja está extraviado.”Registrado por Muslim
Narró Aisha, Al-lah este complacido de ella: "Nunca tuve celos de ninguna esposa del Mensajero de Al-lah como los tuve de Jadiya, Al-lah este complacido con ella, por la multitud de veces que la mencionaba el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a pesar de que no alcancé conocerla. En algunas ocaciones cuando degollaba ovejas, las cortaba en pedazos y mandaba algunos a las amigas de Jadiya, así que a veces le decía: Parece que no existe otra mujer en este mundo más que Jadiya, y él contestaba: Ella fue y fuea (y comenzaba a contar sus características), y de ella Al-lah me dio los hijos. En Otro relato: Cuando degollaba ovejas, mandaba lo suficiente a las amistades de Jadiya. Y en otro relato: Que cuando degollaba ovejas, decía manden esto a las amistades de Jadiya. Y otro relato: Que Halat Bint Juwailid, la hermana de Jadiya, pidió permiso y su forma de pedirlo es semejante a su hermana, por esto lo hizo recoradr a Jadiya, y le gustó escucharlo, y dijo: Oh, Al-lah, esta es Halat Bin Juwailid.Todas las narraciónes son registrados por Al-Bujari y Muslim