Hadith for the World
Fiqh de las súplicas y Dhikir.

Dhikr de la mañana y de la tarde.

4 hadiths

4 hadiths

De Ibn Masud, Al-lah esté complacido con él, que dijo: “El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, solía decir al anochecer: ‘Amsaina wa amsa al mulku li-Al-lah, wal-hamdulillah, La ilaha illa Al-lah wahdahu la charíka lahu’ (¡Hemos anochecido y ha anochecido el Reino de Al-lah. Las alabanzas son para Al-lah. No hay más dios que Al-lah, único y sin asociado!)”. Dijo el transmisor: “Y creo que añadió: ‘Lahul mulku wa lahul hamdu wa huwa alá kul-li shai’n qadir. Rabbi as’aluka jaira ma fi hadhihil laila wa jaira ma baadaha, wa aúdhu bika min sharri ma fi hadhihil laila wa sharri ma baadaha. Rabbí aúdhu bika minal kasali, wa su’il kibari, aúdhu bika min ‘adhábin fin nar, wa adhábin fil qabr’ (Para Él es el Reino y la alabanza. Él es el Poderoso sobre todas las cosas. ¡Señor, te pido el bien que haya en esta noche y después de ella. Y me refugio en Ti del mal que haya en esta noche y después de ella! ¡Señor, me refugio en Ti de la pereza y el mal de la decrepitud. Me refugio en Ti del castigo del Fuego y del castigo de la tumba!). Y al amanecer repetía lo mismo, comenzando por: ‘Asbahna wa asbaha al mulku li Al-lah’ (Hemos amanecido y ha amanecido el Reino de Al-lah)”.Registrado por Muslim
Shaddad ibn Aus —que Al-lah esté complacido con él— narró de boca del Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él—: «La mejor súplica para pedir perdón ("sayyid al istighfar") es decir: "Al-lahumma anta rabbi la ilaha il-la anta jalaqtani wa ana ‘abduka wa ana ‘ala ‘ahdika wa wa‘dika ma-stata‘tu, a'udhu bika min sharri ma sana‘tu, abu’u laka bini‘matika ‘alayya wa abu’u laka bidhanbi faghfir li fa innahu la yaghfiru-dh-dhunuba il-la ant" (¡Oh, Al-lah!, Tú eres mi Señor. No hay más divinidad que Tú. Me has creado y soy Tu Siervo. Mantengo mi pacto y mi promesa contigo de la mejor manera que puedo. En Ti me refugio del mal que he cometido. Reconozco Tus gracias para conmigo y reconozco mis pecados. Perdóname, pues nadie perdona los pecados sino Tú)». Dijo: «Quien la diga durante el día, con plena convicción en ella, y muera ese mismo día antes del atardecer será de los habitantes del paraíso. Y quien la diga por la noche, con plena convicción en ella, y muera antes de que amanezca, será de los habitantes del paraíso».Registrado por Al-Bujari
'Adul-lah ibn Jubaib —que Al-lah esté complacido con él— narró: «Una noche de intensa lluvia y extrema oscuridad salimos a buscar al Mensajero de Al-lah —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— para que nos liderara en la oración». Relató: «Lo alcancé y me dijo: "Di", y no dije nada. Luego volvió a decir: "Di", y no dije nada. Dijo nuevamente: "Di". Le pregunté: "¿Qué digo?". Respondió: "Di {Qul hua Al-lahu ahad (Di: Él es Al-lah, el único)} y 'al mu'awidhatan' (suras 'al falaq' y 'an-nas') cuando oscurece y amanece tres veces y te bastará como protección para todo"».Registrado por Abu-Dawud, At-Tirmidhi y An-Nasa'i
De Abu Mas'ud —que Al-lah esté complacido con él—, quien narró que el Profeta —la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él— dijo: «Quien recita las dos últimas aleyas de la sura de la vaca en la noche le son suficientes».Registrado por Al-Bujari y Muslim